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La advertencia de HRW sobre grupos armados en la frontera con Colombia

Operan con impunidad

La organización Human Rights Watch (HRW) advirtió que grupos armados operan impunemente en la frontera de Venezuela con Colombia.

Grupos armados ilegales operan prácticamente impunes en la frontera entre Colombia y Venezuela, y los civiles sufren las consecuencias, afirmó Human Rights Watch el miércoles.

HRW advirtió que grupos armados operan en la frontera con Colombia

Los investigadores señalaron en un reporte que encontraron evidencia creíble de que las fuerzas de seguridad de Venezuela están coludidas con grupos armados colombianos que han instalado campamentos del otro lado de la frontera, a donde trasladan a víctimas de secuestro para trabajos forzados.

“Los grupos operan con una impunidad casi absoluta a ambos lados de la frontera”, dijo José Miguel Vivanco, director de HRW para el continente americano.

La frontera entre Colombia y Venezuela se ha convertido en un foco de tensiones en momentos en los que miles de migrantes huyen del país, los grupos armados ilegales florecen y se trafican drogas, combustibles y otros productos.

Maduro permite los grupos irregulares en Venezuela

Los detractores del presidente venezolano Nicolás Maduro – incluyendo al gobierno estadounidense – han acusado al mandatario de permitir que rebeldes colombianos y otras milicias operen en su territorio.

Maduro refuta las acusaciones, aunque grupos venezolanos por los derechos humanos reportan a menudo la presencia de grupos armados colombianos en la zona fronteriza.

Investigadores de HRW entrevistaron a varios colombianos que aseguran que fueron secuestrados por grupos como el Ejército de Liberación Nacional en la provincia de Arauca, en el este del país, y trasladados a Venezuela.

En Arauca, los rebeldes imponen toques de queda y establecen reglas para el pago de deudas, horarios de cierres de bares y otros asuntos.

En algunas zonas, los combatientes prohíben que los motociclistas utilicen casco, para facilitar que los rebeldes identifiquen a los conductores.

A pesar del histórico acuerdo de 2016 con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, los habitantes de Arauca aún no han visto beneficios de esa paz.

El número de homicidios en la región aumentó de 96 en 2015 a 160 en 2019, según datos del gobierno reflejados en el reporte. Al menos 16 de los cuerpos de civiles que se encontraron en Arauca el año pasado estaban acompañados de una nota en la que anunciaban la “justificación” de su muerte. Algunas de las víctimas fueron acusadas de ser “informantes”, mientras que otros fueron señalados de ser “violadores”, “narcotraficantes” o “ladrones”.

Human Rights Watch destacó que, en Arauca, los soldados se dedican generalmente a proteger la infraestructura petrolera, que sufre frecuentes ataques rebeldes.

Fuente: El Nuevo Herald