ActualidadTecnologíaSoldadura láser: el nuevo método que conquista la industria

Soldadura láser: el nuevo método que conquista la industria

La llegada de las nuevas tecnologías a las grandes industrias ha mejorado tanto la calidad de los productos que salen a la luz como los tiempos en los procesos de fabricación.

Gracias a este avance, las empresas pueden producir en tiempo récord todo lo que su demanda les exige, satisfaciendo la compra de sus referencias y favoreciendo el crecimiento de las ganancias.

Todo esto, motivado por un gesto tan sencillo como implantar los nuevos métodos de fabricación que juegan en favor del rendimiento de las empresas y optimizan tanto la inversión de tiempo como la de dinero.

Pero cuando hablamos de nuevas tecnologías, quizá algunos se imaginan ordenadores muy potentes con todo tipo de funciones inteligentes que realizan en apenas minutos lo que una persona tardaría en hacer horas. Sin embargo, la innovación a la que nos referimos en este caso viene de la mano del láser y su aplicación a la soldadura.

En efecto, esta nueva forma de unir piezas de distintos materiales ha revolucionado la industria gracias a su versatilidad y su facilidad para trabajar los materiales, lo que permite un aprendizaje más rápido y sencillo del que requería la soldadura tradicional.

En este artículo haremos un repaso por las principales aplicaciones, características y posibilidad de mercado que tiene la soldadura láser con vistas al presente y al futuro.

¿En qué consiste la soldadura láser?

La soldadura láser es una técnica de unión térmica diseñada para lograr la juntura de dos metales. Aparentemente, nada diferencia a este nuevo del de la soladura tradicional; de hecho, su objetivo es el mismo. Sin embargo, con el desarrollo de esta nueva modalidad se ha conseguido sacar aún más partido a esta técnica del que ya se le sacaba con anterioridad en la industria de la metalurgia, especialmente.

El rayo láser se dirige hacia la soldadura a través de un complejo de espejos. Este propio sistema, además de enfocar con precisión el punto que se desea soldar, imprime una intensidad superior al láser que permite elevar la temperatura sensiblemente. Así, los materiales receptores del calor se evaporan y funden, creando un flujo de metal que al enfriarse compone una soldadura fuerte y resistente. Además, la calidad de la soldadura se asegura igualmente gracias a la presencia del CO2 en las boquillas de las pistolas, lo que permite crear una capa que protege a la soldadura de la atmósfera en el proceso de fusión.

Gracias a la fuerza del láser, la unión de las superficies receptoras es total y de calidad, incluso sin la necesidad de usar un material externo que refuerce el sellado. Aun así, también este tipo de soldadura admite la presencia de algún metal externo, como el alambre o el estaño, para reforzar la soldadura en caso de que se necesario.

Ventajas frente a la soldadura tradicional

A pesar de que la soldadura TIG (convencional) sigue presente en buena parte de la industria, las bondades de esta nueva tecnología han sido acogidas con los brazos abiertos por los profesionales de la metalurgia, que ven en las máquinas de soldar por láser a sus grandes aliadas para la labor que desarrollan.

En este apartado repasaremos las principales ventajas de la soldadura láser con respecto a la convencional.

Lo primera que destacamos de la soldadura láser es su capacidad de perforación y penetración. Mientras que la convencional no superaba los 1,5 mm, la actual consigue una profundidad de 5 mm, e incluso 6 en ciertos materiales.

En segundo lugar, la velocidad de soldadura del formato láser es bastante superior a la del proceso TIG. No solo la intensidad de láser aumenta la velocidad de fusión de los materiales, sino que la concentración del calor en un punto concreto permite que el resto de la pieza no se caliente, propiciando un enfriado mucho más ligero que en el caso de la técnica tradicional.

Tampoco pasa por alto para los profesionales del sector la mejora de esta nueva metodología en la capacidad de precisión de la soldadura. Mientras que la aplicación del calor en la técnica tradicional provocaba a veces una deformación excesiva de la pieza, gracias a la soldadura láser este inconveniente se ha reducido casi al mínimo. Así, la precisión del soldador aumenta junto con la calidad y la resistencia de la propia soldadura.

Por último, los profesionales de la metalurgia destacan de las máquinas de soldadura láser su facilidad de uso. Mientras que las herramientas de soldadura convencional requerían de una gran precisión por parte del trabajador, las máquinas de soldadura láser han simplificado el proceso lo suficiente como para que las habilidades del soldador no tengan que ser especialmente destacadas para conseguir un resultado final satisfactorio en el proceso de soldado.

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