Tallar una calabaza es divertido hasta que te quedas con un bol lleno de semillas pegajosas y hebras fibrosas. Tu instinto te dice tirarlo a la basura. Para. Estás a punto de desperdiciar la parte más versátil y sabrosa. Esas «tripas» son un recurso, no un residuo. Te cuento exactamente qué puedes hacer con ellas, más allá de la obviedad de las semillas tostadas.
Antes de empezar: Separa y limpia como un profesional

No saques todo amasado. Coloca las tripas en un bol grande con agua. Tus manos son la mejor herramienta: separa las semillas de la pulpa fibrosa. Las semillas flotan o se hunden fácilmente. Escúrrelas y ponlas en un colador. La pulpa restante, aunque menos atractiva, es puro sabor. Guárdalas por separado. Un buen trabajo aquí define el éxito de lo que viene después.
1. Tuesta esas semillas (pero hazlo bien)

Es el clásico, pero la mayoría lo arruina en el primer paso. Semillas secas y bien sazonadas son otro universo.
El error clásico (y cómo evitarlo)
No las laves de cualquier manera. Frótalas en el colador bajo el grifo hasta que el agua salga clara y no quede resto de pulpa. Luego, el paso no negociable: sécalas completamente. Extiéndelas sobre papel de cocina y luego sobre una bandeja, déjalas airear unas horas o usa un paño limpiando con suavidad. Semillas húmedas se cocinan al vapor, no se tuestan.
Tres sabores infalibles para probar
Una vez secas, mézclalas con un chorro de aceite de oliva y sal. Hornea a 160°C durante 15-20 minutos, vigilando. De ahí, la creatividad manda. Prueba con:
- Salado-dulce: Aceite, sal marina, pimienta de cayena y un toque de sirope de arce.
- Umami: Salsa de soja, ajo en polvo y pimentón ahumado.
- Herbal: Aceite de oliva, romero fresco picado y ralladura de limón.
2. Crea tu propio puré de calabaza
La pulpa fibrosa, cocinada, es la base del puré. Olvídate de la lata.
Por qué el puré casero gana al de lata
El sabor es más fresco y menos metálico, y tú controlas la textura. Puedes usarlo para tartas, pancakes, sopas o incluso añadirlo a un smoothie para darle cuerpo.
El truco para que no te quede aguado
Cuece la pulpa al vapor o ásala en el horno (envuelta en papel de aluminio) hasta que esté muy blanda. Luego, exprímela en un paño de cocina limpio o un colador de tela para eliminar el exceso de agua. Después pásala por la picadora o con la batidora. El resultado será denso y concentrado.
3. Prepara un caldo o fondo vegetal con profundidad
No tienes tiempo para hacer puré? Perfecto. Tira toda la pulpa (semillas aparte, claro) en una olla. Añade una cebolla cortada a la mitad, una zanahoria, un trozo de apio, un diente de ajo y unas ramas de perejil. Cubre con agua, lleva a ebullición y luego baja el fuego. Deja cocer a fuego lento una hora. Cuela. Tienes un fondo vegetal con un toque dulce y terroso ideal para sopas, risottos o cocer legumbres.
4. Enriquece tu compost (o hazlo directamente en el jardín)
Si la cocina no es lo tuyo, tu jardín te lo agradecerá. Las tripas son materia orgánica rica en nutrientes. Tritúralas un poco y mézclalas en tu compostera. Se descomponen relativamente rápido.
Cuidado si usas calabazas pintadas o con brillantina
Si tu calabaza tuvo un tratamiento estético con pinturas, sprays o purpurina, no la uses para compost o jardín. Los productos químicos pueden ser dañinos para el suelo y los microorganismos. En ese caso, mejor opta por los usos culinarios solo si la pulpa interior no estuvo en contacto con esos productos, o deséchala.
5. Mezcla un tentempié para la fauna silvestre
A los pájaros, ardillas y otros animales les encantan las semillas. Separa un puñado de semillas crudas, sin salar, y mézclalas con frutos secos crudos y algo de fruta deshidratada sin azúcar. Colócalo en un comedero o en una zona tranquila del jardín. Es una forma sencilla de apoyar a la fauna local cuando el alimento empieza a escasear.
6. Experimenta con chips deshidratados de calabaza
Si tienes un deshidratador o un horno que baje a temperaturas muy bajas (unos 70°C), prueba esto. Corta tiras finas de la pulpa más carnosa que hayas podido rescatar. Sazónalas con sal, pimentón y un toque de aceite. Deshidrátalas hasta que estén crujientes. Son un snack original, ligero y lleno de fibra.
7. Fermenta: aventúrate en el mundo de los encurtidos rápidos
Suena sofisticado, pero es sencillo. Corta trozos pequeños y firmes de pulpa. Prepara una salmuera (30 gramos de sal por litro de agua). Mete la pulpa en un tarro limpio, cubre con la salmuera dejando un dedo de aire y cierra. Déjalo a temperatura ambiente 3-5 días. Verás burbujas. Después, guárdalo en la nevera. Tendrás un encurtido ligeramente ácido y probiótico para añadir a ensaladas o bocadillos.
Errores que convierten las tripas en basura (y cómo solucionarlos)
- Dejarlas fuera de la nevera horas: Se fermentan y pudren rápido. Separa y refrigera en cuanto termines de tallar.
- Usar pulpa acuosa para puré: Sin escurrir, tu puré arruinará cualquier receta. Exprime sin piedad.
- No lavar las semillas a fondo: Los restos de pulpa se queman en el horno, amargando el sabor. Paciencia con el agua.
- Tirar todo junto al compost sin trocear: Pedazos grandes tardan una eternidad en descomponerse. Tritúralos un poco antes.
Preguntas frecuentes sobre el uso de tripas de calabaza
¿Cuánto tiempo se conservan las tripas frescas en la nevera?
Separadas y en recipientes herméticos, las semillas crudas y la pulpa aguantan 2-3 días. Si las cocinas (puré, caldo), puedes refrigerarlas hasta una semana o congelarlas varios meses.
¿Puedo congelar la pulpa de calabaza cruda?
Sí, pero no es lo ideal. Ocupa mucho espacio y luego es más complicado trabajar con ella. Te recomiendo cocerla al vapor o hacer el puré primero y congelar el resultado en porciones (en una cubitera, por ejemplo).
Mi calabaza tenía un poco de moho, ¿sus tripas son seguras?
Si el moho estaba solo en la piel exterior y tallaste dejando buena distancia, el interior suele estar bien. Si las hebras internas tienen olor a moho, aspecto viscoso o manchas, tíralo todo. No arriesgues.
¿Las semillas se tienen que lavar obligatoriamente?
Para tostarlas, sí. Es la única forma de que se doren de forma uniforme y no sepan a quemado. Para el compost o los pájaros, puedes usarlas sin lavar.
¿Sirven estos usos para cualquier tipo de calabaza?
Los usos culinarios funcionan mejor con calabazas de carne (como las tipo ‘azucarada’ o ‘butternut’). Las calabazas decorativas gigantes para tallar tienen una carne más fibrosa y acuosa, pero son perfectas para caldo, compost o snacks para animales.
¿Qué hacer si tengo una montaña de tripas de varias calabazas?
Prioriza. Separa todas las semillas para tostar (puedes congelarlas crudas y lavadas para otro día). Con la pulpa, haz un gran lote de caldo y congélalo en tarros. Lo que sobre, directo al compost. Gestiona por lotes para no agobiarte.
