En un mundo donde cada vez hay más necesidad de quererlo todo al instante, las cafeteras de palanca se convierten en un oasis para los amantes del café. Este formato clásico de cafetera no solo permite disfrutar de un buen café, sino del proceso de hacerlo de forma tranquila y pausada.
De hecho, el uso de estas máquinas es casi como un ritual, una ciencia o un arte, por lo que siguen teniendo un enorme hueco entre las opciones más modernas y rápidas. A lo largo de este artículo te hablaremos de este pequeño electrodoméstico, dándote todos los detalles que necesitas saber sobre él.
¿Cómo funciona una cafetera de palanca?
Como todas las cafeteras, la de palanca requiere calentar el agua en el depósito para hacer el café. A diferencia de alternativas más modernas que cuentan con bombas eléctricas, en las cafeteras de palanca la presión se genera mediante un pistón mecánico.
Al accionar la palanca, el pistón sube y se abre un puerto que permite que el agua caliente almacenada en la caldera entre en la cámara. Este proceso hace que el agua entre en contacto con el café a baja presión, realizando una preinfusión que prepara el grano para liberar todos sus aceites.
Posteriormente, al soltar o bajar la palanca de la cafetera, el pistón desciende, empujando el agua con fuerza a través del café molido.
¿Cuáles son los tipos de mecanismo en las cafeteras de palanca?
Aunque todas las cafeteras de palanca tienen en común el pistón, el modo en que este se desplaza durante su funcionamiento varía significativamente. De esta manera, encontramos que existen dos tipos de mecanismos:
- Manual directo. En este caso, es el usuario quien ejerce toda la fuerza, controlando la presión exacta en cada momento del proceso.
- De resorte. Al mover la palanca se comprime un muelle interno y, al soltarla, el resorte se expande y ejerce una presión constante y decreciente.
Ambos sistemas garantizan que la presión que ejerce la máquina sobre el café disminuya, evitando la extracción de sabores amargos y realzando los toques dulces del grano.
¿El café de palanca tiene mejor sabor?
Si bien el concepto de «mejor» es subjetivo en función de cada consumidor, para muchos expertos en café la respuesta es que sí, que el sabor de este café es mucho mejor.
La diferencia fundamental frente a otros modelos es que, mientras las cafeteras automáticas mantienen una presión constante, las de palanca permiten una presión decreciente, evitando que se liberen los compuestos más amargos al final del proceso.
¿Este tipo de cafetera está hecho para ti?
Preparar un café en una máquina requiere de cierta práctica, paciencia y de un buen proceso de molido de los granos. Además, aunque no es la opción más rápida, es la elección perfecta para quien quiere disfrutar tanto del proceso como del resultado.
Sabiendo que el café de estas máquinas es toda una experiencia en cuanto a sabor, no resulta descabellado volver a lo manual porque, con todo, el mejor café no es el que se hace más rápido, sino aquel que se hace con mimo y cuidado.
