La remolacha es ese vegetal de color intenso que ves en los mercados y que probablemente tienes en tu nevera. Se come cocida, en ensaladas, o se toma como jugo, y sus hojas también son comestibles.
Pero aunque tiene un perfil nutricional impresionante, no es perfecta para todos. Como con cualquier alimento, conocer sus efectos secundarios te ayuda a decidir cómo y cuándo incluirla en tu dieta.
¿Qué es la remolacha exactamente?
La remolacha (Beta vulgaris) es una hortaliza de raíz que pertenece a la familia de las amarantáceas. La planta crece erguida, con hojas grandes y una raíz principal que es la parte que normalmente consumimos.
Lo que más llama la atención es su color púrpura-rojizo profundo, que viene de unos pigmentos llamados betalaínas. Tiene un sabor terroso y ligeramente dulce.
Origen de la Remolacha
Su historia es larga. Se cultivaba de forma silvestre en la cuenca mediterránea, donde inicialmente solo se consumían sus hojas. Los romanos fueron de los primeros en aprovechar la raíz, y su uso se expandió por Europa.
Hoy, la remolacha se produce globalmente, con Francia, Polonia, Alemania y Estados Unidos como principales productores.
5 beneficios de la remolacha que siguen vigentes
No es casualidad que la remolacha haya permanecido en nuestras dietas por siglos. Estos son sus beneficios más respaldados:
Salud ósea
El silicio y el calcio que contiene son minerales esenciales para mantener huesos y dientes fuertes. Algunos nutricionistas recomiendan su jugo como parte de una estrategia para prevenir la desmineralización ósea.
Regularidad intestinal
Su contenido de fibra la convierte en un laxante natural suave. Ayuda a mover los desechos a través del tracto digestivo, lo que puede aliviar el estreñimiento ocasional.
Un dato práctico: no congeles la remolacha cruda, porque se ablanda demasiado al descongelar. Si la cocinas primero, sí puedes guardarla en el congelador hasta por seis meses.
Fuente de hierro
Es conocida por su alto contenido de hierro, lo que la hace popular entre personas con tendencia a la anemia. Contribuye a la producción de hemoglobina, necesaria para transportar oxígeno.
Consumirla regularmente, ya sea cruda o cocida, puede ayudar a mantener unos niveles saludables de glóbulos rojos.
Fortalecimiento del cabello
Las vitaminas B y C, junto con minerales como el hierro y el potasio, pueden ser beneficiosos para la salud de tu cabello. Ayudan a fortalecerlo desde la raíz, reduciendo la fragilidad y la caída excesiva.
Mascarilla de Remolacha
Algunas personas usan una mascarilla hecha con sus hojas, aplicándola directamente en el cuero cabelludo durante 20 minutos. Sus propiedades también podrían ayudar a controlar la caspa.
Piel más sana
Sus propiedades antisépticas y antiinflamatorias pueden ser útiles para calmar la piel irritada por el acné y reducir el enrojecimiento alrededor de los granos.
Efectos secundarios y contraindicaciones: esto es lo que importa
Ahora, la parte que realmente puede afectar tu decisión. No se trata de demonizar la remolacha, sino de entender sus límites.
Piedras en los riñones
Las remolachas son ricas en oxalatos. Si tienes predisposición a formar cálculos renales de oxalato de calcio, un consumo alto puede aumentar ese riesgo.
Si ya has tenido piedras en los riñones, lo sensato es moderar su ingesta y consultar con tu médico.
Beeturia (orina rosada)
¿Después de comer remolacha, tu orina se tiñe de rosa? Eso es la beeturia. No es peligroso en sí mismo, pero para algunas personas puede ser una señal de que el cuerpo no metaboliza bien el hierro.
Si te pasa a menudo, no está de más comentárselo a tu doctor.
Reacciones alérgicas
Aunque no es común, algunas personas son alérgicas. Los síntomas pueden incluir urticaria, picor o sarpullidos.
En casos más raros, puede haber hinchazón en la garganta, lo que dificulta tragar o hablar. Si experimentas algo así, evita la remolacha y busca atención médica.
Remolacha vs. Diabetes
Niveles de azúcar en sangre
Este es un punto delicado. La remolacha tiene un índice glucémico medio. Una porción normal no debería causar picos de azúcar en la mayoría de las personas, pero si tienes diabetes, debes ser consciente de la cantidad.
Su contenido de fibra ayuda a ralentizar la absorción de sus azúcares naturales, pero el jugo, al tener menos fibra, puede afectar más rápido tus niveles de glucosa.
Acumulación de minerales
Demasiado hierro no es bueno. Un consumo excesivo y prolongado de remolacha podría contribuir a un exceso de este mineral en el cuerpo, una condición llamada hemocromatosis.
Si ya tienes niveles altos de hierro, modera su consumo.
Molestias digestivas
La misma fibra que ayuda con el estreñimiento, en exceso, puede provocar gases, hinchazón o dolor abdominal. Si no estás acostumbrado a comer mucha fibra, introduce la remolacha en tu dieta gradualmente.
Interacciones con medicamentos
El jugo de remolacha es rico en nitratos, que el cuerpo convierte en óxido nítrico, un vasodilatador. Si tomas medicamentos para la angina de pecho como la nitroglicerina, o para la disfunción eréctil, la combinación podría bajar tu presión arterial más de lo deseado.
Si estás bajo algún tratamiento, pregunta a tu médico antes de consumir grandes cantidades de jugo de remolacha regularmente.
Errores comunes que debes evitar
Basado en malentendidos frecuentes, aquí tienes una lista de lo que no debes hacer:
- Pensar que es mala para los diabéticos. No lo es, si se consume con control de las porciones y preferiblemente entera, no solo en jugo.
- Asumir que más es siempre mejor. Como has visto, el exceso trae problemas. Una o dos veces por semana es una frecuencia segura para la mayoría.
- Ignorar la beeturia pensando que es normal. Aunque muchas veces es inofensiva, si es persistente, vale la pena descartar problemas con la absorción del hierro.
- Usarla como única solución para la anemia. Es un complemento, no un tratamiento. Si tienes anemia, sigue las indicaciones de tu médico.
Jugo 3 en 1
Jugo «3 en 1» de remolacha, zanahoria y naranja
Esta combinación clásica sigue siendo popular por su perfil de nutrientes. Te da vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes en un solo vaso.
Ingredientes
- 1 remolacha mediana, pelada y picada (puede estar cocida o cruda)
- 1 zanahoria mediana, pelada y picada
- El jugo de 2-3 naranjas (medio litro aproximadamente)
- Miel o estevia al gusto (normalmente no hace falta endulzar)
Cómo prepararlo
- Pon todos los ingredientes en la licuadora y procesa hasta que quede suave.
- Si prefieres una textura más fina, cuélalo.
- Sírvelo fresco. Puedes añadir hielo o licuarlo congelado para un smoothie.
Consúmelo un par de veces por semana como parte de una dieta variada.
Preguntas frecuentes sobre la remolacha
¿Es normal que la remolacha tiña la orina de rojo?
Sí, es un efecto llamado beeturia. Ocurre por los pigmentos de la remolacha y no suele ser motivo de alarma. Pero si te preocupa o es muy frecuente, consulta a un profesional.
¿La remolacha engorda?
No especialmente. Es baja en calorías (unas 40-50 por cada 100 gramos) y su fibra te ayuda a sentirte lleno. El problema puede estar en los aderezos o en consumirla en exceso.
¿Pueden comerla las personas con diabetes?
Sí, con moderación. La remolacha entera, por su fibra, es mejor opción que el jugo puro. Controla la porción (media taza es un buen punto de partida) y monitoriza tu respuesta glucémica.
¿La remolacha es buena para la anemia?
Es un complemento útil por su hierro y vitamina C (que ayuda a absorberlo), pero no cura la anemia por sí sola. Sigue siendo fundamental un diagnóstico y tratamiento médico.
¿Qué pasa si como remolacha todos los días?
Para la mayoría, no hay problema con una porción pequeña diaria. Pero si tienes tendencia a los cálculos renales o niveles altos de hierro, es mejor alternarla con otros vegetales.
¿Es mejor cruda o cocida?
Cruda conserva mejor algunos nutrientes sensibles al calor, como la vitamina C. Cocida es más fácil de digerir y su sabor es más dulce. Ambas son válidas.
¿Las hojas de remolacha se comen?
¡Por supuesto! Son nutritivas, con un sabor similar a las acelgas. Puedes saltearlas, añadirlas a sopas o usarlas en ensaladas cuando son tiernas.

