Someterse a una mastopexia en Madrid es algo que no puede tomarse a la ligera y hay que pensar bien antes de tomar una decisión. Muchas mujeres deciden realizarse esta cirugía de levantamiento y remodelación de senos después de haber pasado por embarazos, lactancia, cambios de peso o simplemente por el paso del tiempo. Mirarse al espejo y notar que tus pechos ya no son tan firmes como antes puede generar inseguridad, y es normal querer sentirse cómoda de nuevo.
Si estás pensando dar un paso adelante con la cirugía, es importante que te informes bien y conozcas algunos aspectos fundamentales antes de continuar. Sigue leyendo y descubre todo lo que necesitas saber sobre la operación.
1. Debes acudir a una clínica de cirugía plástica
Antes de someterte a una mastopexia, es fundamental acudir a consulta con un cirujano plástico para que te evalúe y resuelva todas tus dudas. El profesional médico revisará tu historial de salud y realizará una evaluación física para determinar el grado de ptosis o caída mamaria.
2. La mastopexia no es igual a un aumento de pecho
Esta operación es para ti si lo que buscas es mejorar la apariencia de tus senos, pero no si lo que quieres es aumentar su tamaño. Es importante tener expectativas realistas antes de someterse a cualquier cirugía estética. En el caso de la mastopexia, se elimina el exceso de piel, se remodelan los tejidos mamarios, se reposiciona la areola y se eleva el pezón.
3. Existen diferentes técnicas de mastopexia
Como ocurre con otras cirugías, podemos encontrar distintas técnicas de mastopexia dependiendo de las necesidades de cada paciente. Será el cirujano plástico el que determine qué técnica es la más recomendable para la paciente dependiendo de las características de las mamas.
4. La cirugía no dura demasiado tiempo
Una operación de mastopexia puede durar aproximadamente de dos a tres horas, dependiendo de la complejidad de cada caso, por lo que no se considera una intervención larga.
5. Debes seguir las recomendaciones durante la recuperación
Es fundamental que, después de la cirugía, sigas al pie de la letra todos los consejos de tu cirujano; especialmente, no hacer actividades físicas intensas ni levantar peso. Por otro lado, es posible que debas usar un sujetador especial durante un tiempo para que tus pechos tengan el soporte que necesitan.
6. No te asustes si experimentas dolor
Es común que, después de una mastopexia, haya sensibilidad, ciertas molestias e, incluso, algo de dolor durante los primeros días. Si experimentas algunas de estas sensaciones temporales después del posoperatorio, no dudes en consultar con tu cirujano para que este periodo sea más llevadero.
7. Las cicatrices serán mínimas si las cuidas bien
Al igual que ocurre con cualquier otra operación, cuando hay incisiones, también habrá cicatrices. Ahora bien, esto es algo que no debe asustarte ni preocuparte, pues si las tratas y cuidas bien, se desvanecerán con el tiempo y serán casi imperceptibles.
8. Elige el momento adecuado para someterte a la operación
Si en un futuro estás pensando ser madre de nuevo o consideras que necesitas perder mucho peso, quizá no sea el mejor momento para someterse a una mastopexia, pues debes entender que estos cambios futuros pueden afectar a los resultados de la operación. Consulta con tu cirujano si es lo más recomendable para ti en este momento.
En definitiva, para lograr un resultado satisfactorio, es importante informarse bien desde un inicio eligiendo un cirujano cualificado y seguir las pautas recomendadas en cada fase del proceso.
